Ojo papás! Ayer llevé a mi hijo a cortar el pelo. Al volver se quejaba de una "pupa" en el pie. Revisando el pie, cuál fue mi sorpresa al ver que tenía un pelo clavado!! Si sí! Clavado en el empeine. Procedí a quitarlo con unas pinzas y se acabó la historia. No más pipa. Os escribo esto porque, buscando información, parece que es más habitual de lo que parece. No olvidéis revisar a vuestros niños, ya que se puede enquistar.